Su contribución genética nos aportó algunas características en la piel y el cabello que nos permitieron ocupar zonas más frías, pero también más riesgo de padecer algunas enfermedades, como la diabetes.
Su contribución genética nos aportó algunas características en la piel y el cabello que nos permitieron ocupar zonas más frías, pero también más riesgo de padecer algunas enfermedades, como la diabetes.