Con la idea de potenciar la fama y el prestigio de Riglo:un pequeño pueblo cuna de escaladores a unos pocos kilómetros de Huesca. Alvaro y sus amigos le fueron presentando este proyecto a todas las empresas, hasta que finalmente consiguieron a los tan ansiados auspiciadores. A las marcas de material de escalada Rab y Edelweiss les encantó la idea.