Y hablábamos de eficientes motores porque las sensaciones en la conducción no hicieron más que confirmar lo que presuponíamos: buena respuesta en la aceleración, andar suave y silencioso, tanto a velocidad constante como a baja aceleración. El cambio de marchas de su caja de seis relaciones es pura prestancia; recorridos cortos, suaves y bien marcados.