En cuanto a la mujer, la recomendación es justo la contraria: debe bajar la barbilla unos quince grados e inclinar la cabeza ligeramente hacia delante.
La explicación
Todas estas conclusiones nacen de una explicación evolutiva que asegura que la evolución ha hecho que las mujeres prefieran a los varones altos, y, por lo tanto, perciben de forma subconsciente como una “buena señal” la visión del rostro de un hombre estando ellas en una perspectiva más baja.