Cuando empezó a tirarse a mi mejor amiga, ésta me descubrió su secreto. Resulta que una de sus primeras novias, al terminar de tener sexo oral, le dijo que el semen le sabía raro. Desde entonces, no había dejado que ninguna chica se arrimara con su boca a su miembro, y este tema le provocaba una vergüenza tremenda.