Creo que en las tías se podría aplicar el mismo criterio. Están las inseguras con sus vaginas y su olor corporal, las ultralimpias que detestan el sabor natural de los órganos sexuales, las groopies del cunnilingus (que seguro que haberlas haylas), y las sobradas que presumen de técnica. Desde luego, esto del sexo oral es todo un mundo.