Porque todo el rato lo mismo, aburre. Varía los movimientos de tu lengua y ve aumentando progresivamente la presión y la velocidad. Empieza de un lado a otro, sigue con movimientos circulares y continúa lamiendo de arriba a abajo y viceversa. Hay también quien utiliza la técnica de las letras del alfabeto, o sea «dibujar» con la lengua las letras del alfabeto de la A a la Z.