Si es severa (10% de los casos): Cuando sobra mucha piel y las mamas están tan desarrolladas como las de una mujer, hay que realizar una mamoplastia de reducción, es decir eliminar la piel, la glándula mamaria y la grasa sobrante con un bisturí. Queda una cicatriz alrededor de la areola mamaria y el surco submamario. Se realiza con anestesia general. Precio: desde 6.000 euros.