Nadie corría por las calles como ahora, sólo los más osados salían en pantalón corto y camiseta de publicidad diversa a correr por la calle. Tres tallas más grandes, así eran las camisetas de promoción, de algodón suave y desgastado que nunca pasaban de moda. Ropa cómoda para correr sin importar la velocidad del viento y la incidencia de la luz en nuestra piel.