Los fines de semana se comía paella, cocido, fabada… la siesta era obligada, comías palomitas en el cine, cenabas hamburguesas, y el lunes estabas como una rosa. No había pasado nada y tu nutrición no estaba en peligro.
Los fines de semana se comía paella, cocido, fabada… la siesta era obligada, comías palomitas en el cine, cenabas hamburguesas, y el lunes estabas como una rosa. No había pasado nada y tu nutrición no estaba en peligro.