Es la última generación que no tuvo internet, que vio llegar el router y su característico sonido a su casa; vieron cómo los primeros teléfonos móviles se popularizaban, el fútbol se metía a un horario unificado, y salir a la calle a correr era de raros; sin olvidar que las zapatillas deportivas se compraban en PRYCA o Continente.