Su día a día es bastante ajetreado, como el de cualquier trabajador, y sus prioridades son claras: entrenamiento, comida y descanso.
En cuanto al entrenamiento, Brais se decanta por el aislamiento muscular (uno o dos músculos por día) y entrena de 4 a 5 días a la semana con entrenamientos intensos de 60 minutos. Alfonso es más afín a rutinas de cuerpo completo (con un ejercicio de cada grupo muscular en una misma sesión). La intensidad y la variedad son las dos palabras claves para él.