Sea con esa persona especial o sexo casual, el sexo no deja de ser una proximidad hacia otro ser humano. Y en estos tiempos, cualquier cosa que nos transmita esa calidez es de agradecer. Por eso, uno de mis propósitos para este 2014 (y va para todos) es que no dejemos el sexo al azar. Cuidémoslo dedicándole tiempo y calidad para que suponga algo positivo.