2013 ha sido un año extraño. No nos engañemos: las cosas están mal. No sólo porque las portadas se hayan llenado de malas noticias. También lo hemos vivido de cerca. Crisis, paro, corrupción, adversidad, violencia de género, pobreza, desahucios… y podría seguir. Muchas cosas que cambiar y menos ganas de pegarnos un revolcón, la verdad.