Y es que las casadas se muestran predispuestas a experimentar en lo referente al sexo con amigas. De hecho, el 55% de las participantes negó haber fantaseado sexualmente con su mejor amiga pero sí reconoció haberse sentido atraída por ella. Por ello, éstas estarían abiertas a llevar esa atracción al siguiente nivel y tener un encuentro sexual con su mejor amiga.