Para que Facebook no se convierta en el vil destructor de tu relación, la psicóloga recomienda seguir unas ciertas instrucciones. La primera y más importante es no dejar huella en el perfil de cualquier cosa que tenga que ver con una relación anterior. Hay que tener presente que es el «reflejo virtual» de la vida, por tanto, es vital cuidar aspectos como el hecho de configurar la privacidad y las actualizaciones de estado o no colgar fotos comprometidas. Y, por supuesto, no compartir la contraseña con la pareja.