La razón está en que las extensiones tienen un peso determinado que «tirará» de tus fibras capilares naturales (o de tu cuero cabelludo) y, si ese peso es excesivo, podría dañarlas (partirlas), incluso provocar su desprendimiento (caída). Este es el principal argumento de los que defienden que el uso continuado de extensiones no es en absoluto recomendable. ¡Tú decides!