Seguramente más del 90% de los mortales se busca en Google. Una realidad que aprovechó Alec Browstein para buscar empleo. Este joven gastó sólo seis dólares en poner anuncios en Google con el nombre de grandes creativos de Nueva York. Su objetivo, que cuando éstos se buscaran en vez de aparecer su descripción apareciera en siguiente mensaje: “Buscarte a ti mismo en Google es divertido, contratarme puede serlo también”. No le fue mal ya que acabó trabajando para una prestigiosa agencia neoyorquina.
Véndete a ti mismo
Eso es lo que pensó Philippe Dubost, un joven francés que creo una página web en la que se vendía así mismo, al más puro estilo Amazon. En tan sólo una semana la página fue visitada por más de un millón de personas, lo que le dio mucha visibilidad y obtuvo más de 100 ofertas de empleo de Asia y Europa. Más offline fue la idea que se le ocurrió a Adam Pacitti quien destinó sus últimos ahorros en alquilar una valla publicitaria.