Un consultor de comunicación decidió convertir su video curriculum en un juego interactivo. Así, animaba a los reclutadores a interactuar con él dándoles la oportunidad de conocer más sobre sus aptitudes y experiencia a través de diversos links. Gracias a esto consiguió llamar la atención de algunas empresas del sector que valoraron su presentación como una manera más de mostrar sus conocimientos y creatividad pues se convirtió a sí mismo en el mejor ejemplo de su trabajo.