En el caso de los chimpancés, la gestión de los amigos y los enemigos. Esa inteligencia maquiavélica la compartimos con ellos.
En el caso de los bonobos compartimos la intensa vida sexual y el practicar el sexo por simple placer. Sin fines reproductivos. Gracias al sexo, los bonobos han reducido el nivel de conflictos casi al mínimo. También se miran a la cara a la hora de practicar el sexo; algo muy importante.