¿Cuál es la principal lección que has aprendido de él?
Yo creo que es imposible decir sólo una. Él me ha enseñado desde a pintar con cinco o seis años con herramientas profesionales y hacer una exposición a esa edad, hasta a hacer esculturas realistas con nueve y empezar a cortar pelos con 15 o 16. A mi abuelo le apasiona el arte, la mujer o la comida, con lo que también me ha enseñado a conocer muy a fondo el mundo gastronómico. Con un genio no puedes aprender sólo una lección. Eso hubiera sido desaprovechar mi infancia a su lado.