Si bien apreciamos una vida sexual activa, parece que en nuestra satisfacción no influyen tanto los números como lo agradable que haya sido –o no– la experiencia. Y es que a veces es preferible un único encuentro que nos deje extasiados que tener que repetir porque nos hemos quedado a medias. Eso es lo que se desprende de un estudio publicado en el Journal of Economic Behavior & Organization en el que un equipo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon de Pensilvania ha estudiado la relación entre el sexo y la felicidad. Y su conclusión es: si bien existe una importante relación entre ambos factores, nuestra felicidad sexual no depende exclusivamente de la frecuencia de nuestras relaciones.