Ya en el último día de desfiles le llegó el turno a Altona Dock donde, ante todo hubo muchísimo color. Tomando como inspiración el ambiente surfero de los años 50 y 60, los modelos salieron a escena a ritmo de Elvis Presley, con collares hawaianos, bandanas en el pelo y cordones a modo de cinturón. Juvenil y desenfadada, la colección desprendía un cierto aire vintage gracias a los tonos lavados y desgastados. Flores tropicales y anclas, una vez más, tuvieron su propio hueco.