En otro capítulo distinto, Samantha se encuentra con todo lo contrario. Mister Cocky la tenía tan grande como «un poste de carne», que es como la define la misma Sam. Total, que también lo deja porque no era capaz de soportar semejante «superpene». En los dos casos, ella antepone el tamaño a todo lo demás, consciente de que no podía mantener una relación estable siendo el sexo tan malo.