Aunque normalmente durante el embarazo la atención de todos suele centrarse más en la mujer y en todos los cambios que atraviesa, es una cosa de dos. El futuro padre también pasa por una etapa en la que los nervios y las emociones están a flor de piel. Alegría, ilusión, nervios, inseguridades y miedos se mezclan mientras las semanas avanzan y el bebé crece sin parar.