Colombia tiene una ley antidiscriminación que garantiza que ninguna persona puede ser discriminada, amenazada, perseguida o reducida por su orientación sexual, raza o credo, estigmatizándola o agrediéndola. Una ley que pareciera solo estar en papel. Que además impide a los dueños de negocios discriminar parejas del mismo sexo, prohibiéndoles la entrada o sacándolos del establecimiento.