Abrió la veda María, una compañera de la que ya os hablé en su día, porque solo sale con bohemios ninis. Resulta que su último ligue le soltaba frases demasiado subidas de tono, que incluso la llegaban a hacer sentir incómoda. «Si abren la boca, que sea para decirme lo guapa que estoy o el culito que tengo. Esa clase de guarradas a mí me dan vergüenza«, nos confesó a todo el grupo.