La demanda profesional –por lo menos para la mayoría de las ciencias- ha demostrado cambiar en la misma medida en que cambia y evoluciona el mundo, las tecnologías y las tendencias. El envejecimiento de la población, el avance imparable de la tecnología, la nanotecnología y el auge de la sociedad del conocimiento, son algunos ejemplos de las causas que dan lugar a la aparición de nuevas profesiones.