Descubre los 7 pecados capitales gays

Hablamos de sexo como si un rió recorriera nuestro cuerpo, como si la sola imagen de un hombre desnudo esperándonos en la cama cubierto con una suave y sedosa manta blanca fuera lo único que nos separa de la gloria tántrica. Pero… ¿siempre es bueno?, es decir ¿siempre te complace el hombre debajo de tu sábana?. Los pecados son pocos, están sueltos. Saber qué sexo capital quieres ser es uno de los caminos para llegar al cielo.

Lujuria

Lo viste en Grindr, en Manhunt, en Badoo y le escribiste para ir a su casa. Él te respondió y te mandó esas fotos sin camisa en el baño con una mano sobre el bóxer. Fue lo único que necesitaste para lavarte los dientes y salir corriendo en busca de la dirección. Llegaste y fue el fin de semana más sexual de tu vida. La lujuria no para y después de dos días de sexo desenfrenado tienes dos opciones: devolverte a tu casa y nunca más buscarlo, o estar dispuesto a recibir su mensaje en cualquier momento del día o la noche y correr hacia él.

Ira

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