Según Patricia A. Cavazos-Rehg, la investigadora principal, «los médicos tienden a tratar la depresión y los problemas de dependencia del alcohol o de drogas primero, permitiéndoles automedicarse con cigarrillos si es necesario». «Se supone que los problemas psiquiátricos son más difíciles de tratar y que dejar de fumar puede interferir con el tratamiento», añade.