5. No me seas rata. Regalarle un salto de cama del Primark, por muy mono que sea, es de cutres. Que tampoco hace falta que sea de La Perla, pero entre esos dos extremos hay miles de opciones. La cosa es que sea algo que no se vaya a comprar de normal. Además, piensa que cuanto más bueno sea, más le va a durar, y mejor le quedará…