Cumpleaños, aniversarios, una noche especial… Cualquier momento es bueno para tener EL detalle con tu pareja. EL detalle con mayúsculas porque, a diferencia de una joya o un ramo de rosas, la lencería es un regalo con el que tú disfrutarás más que nadie (y no te saldrá el tiro por la culata como a Homer Simpson con la bola de bolos para Marge).