El hombre retrosexual quizás renuncia a la depilación, pero no deja de ponerse cremas, tratarse la caída capilar y arreglarse la barba. Utilizan ropa más neutra en estilo, pero igualmente de tendencia. ¿Se trata pues del final de la metrosexualidad? Yo más bien lo llamaría evolución, insisto. Se ha conseguido que el hombre se preocupe conscientemente por su aspecto e imagen y ahí está el triunfo del concepto metrosexual. Lo demás son modas. Que cada uno lo llame como quiera.