En las imágenes, Beckham posa tan seductor como siempre, y luciendo tatuajes, en medio de un vestuario de gimnasio muy retro. Él mismo declaró estar encantado con el trabajo realizado: “La sesión fotográfica fue sensacional, casi como retroceder en el tiempo”. De buen seguro le trajo muchos recuerdos de su gloriosa etapa como futbolista.