El tercer problema también es por cuidados cosméticos básicos inadecuados. Es una piel que brilla por exceso de sebo, la sensación pringosa es desagradable y muchos hombres se limpian la cara con jabones agresivos. El resultado de este gesto de limpieza inadecuado es un confort pasajero, como un parche que no soluciona el verdadero problema. La piel se reseca, se deshidrata más y normalmente existe un efecto rebote.