4. Afeitarse correctamente
Es la única manera de evitar irritaciones. Antes de pasar la rasuradora, humedece el rostro con agua templada para abrir los poros. Aplica espuma de afeitar –¡no jabón!- y procede en la dirección del crecimiento del vello –¡no al revés!-. Al culminar, retira el excedente de espuma con agua templada. Seca el rostro dando pequeños toques con la toalla y aplica crema after shave libre de alcohol.