Todo esto tuvo como consecuencia la apertura a modelos plus size dentro de la industria de la moda y la publicidad. El público ha comenzado a exigir cada vez más que las marcas muestren cuerpos naturales y que dejen de retocar las imágenes, y en realidad ha habido muchos cambios, los medios han comenzado a dejar de juzgar tan despiadadamente y los cuerpos curvilíneos son lo de hoy.