Especial atención merece también el más cruel y sádico de los ingleses, el capitán John Graves Simcoe, personaje despreciable donde los haya y, por tanto, de lo más atractivo para nosotros. El otro malo de la película, del bando inglés por supuesto, es el ranger mercenario Robert Rogers que apuntaba mucho desde el principio pero se queda un tanto a medias al final de la temporada.