Junto a ella, encontramos a una sorprendente Naomi Watts en un papel divertido y alejado de los glamurosos roles de Hollywood, la stripper y prostituta Daka. Destacar también al debutante Jaeden Lieberher, quien en la piel del pequeño Oliver comparte las mejores escenas junto a Bill Murray y buena parte de las buenas sensaciones que produce la cinta, son debidas a la gran química existente entre los dos intérpretes.