Si a esto le sumamos que el film es una producción de The Weinstein Company (productora famosa por sus célebres y eficaces campañas para posicionar sus largometrajes en la carrera por las estatuillas doradas), está claro que las opciones de Murray para hacerse con “el preciado calvito” son bastante altas (aunque él haya declarado que obsesionarse por hacer películas para ganar premios sea como coger un virus).