La nueva película de Theodore Melfi es una comedia dramática escrita y producida por él mismo, donde los personajes lo son todo. Es una de esas “feeling good movie” de la que sales con una sonrisa tras su proyección. Posee una sencilla puesta en escena que deja fluir la historia y que los actores se muevan como pez en el agua. Los cuatro protagonistas están acertadísimos en sus papeles y resultan totalmente creíbles en sus roles.