Las costumbres sexuales de aquella época están bien documentadas y hay varias piezas que se conservan en museos. Así, son famosos los denominados gabinetes secretos de algunos museos como el de Nápoles, que reúnen obras muy explícitas, a veces, incluso pornográficas. Pero también en Cataluña se conservan piezas que hablan del sexo en la época romana.