Un buen líder es aquel que no tiene problemas en compartir el centro de atención y otorgar el crédito a otros que lo merezcan. La humildad es un factor diferencial, los empleados y clientes lo apreciarán, mejorando el entorno en todo sentido.
3. Establecer límites
Hasta el líder más humanizado y atento debe establecer los límites en el ámbito laboral para trabajar de la mejor manera. El respeto evita las confusiones molestas en la oficina.