Antes de empezar a apostar conviene ponerse límites mensuales y nunca sobrepasarlos. Por ejemplo, obligarse a no depositar más de 20€ en la cuenta de las apuestas deportivas. Si esos 20€ son prescindibles, si son para ocio, y no hay problemas en gastarlos y perderlos, pues 20€. Si solo se pueden 10€, pues 10€, lo que sea. Es igual. Lo importante es tener bien claro que no se debe pasar ese límite bajo ninguna circunstancia. Si se consigue, se habrá dado un gran paso para apostar de forma segura.