A pesar de sacar buenas notas, de ser elogiado por tu buen hacer o por tus logros profesionales, ¿has sentido alguna vez que en el fondo eres un fraude y que todo ha sido a causa de un golpe de buena suerte o pura coincidencia? Así nace el síndrome del impostor, un trastorno psicológico que hace que el paciente sea incapaz de reconocer realmente todos sus éxitos y se vea a sí mismo como un fraude ante los demás, como si los logros que hubiese conseguido no los mereciera.