Según la experta de Naciones Unidas, la aplicación de estas normas solo contribuye a «mantener familias separadas, destruir perspectivas profesionales y de vida y aumentar el estigma».
Según la experta de Naciones Unidas, la aplicación de estas normas solo contribuye a «mantener familias separadas, destruir perspectivas profesionales y de vida y aumentar el estigma».