A los centímetros se une el tiempo y la calidad del sexo.
Estar a la altura de la mujer que tienen delante es traumático para algunos hombres.
El sexo no es una competición de quién da más en la cama, si no un juego en el que más es mejor siempre que haya calidad. Es muy normal encontrarse con situaciones en los que los hombres han sufrido una pérdida de erección por querer impresionar demasiado a una mujer entre las sábanas. La seguridad vuelve a ser por tanto un factor clave para evitar este tipo de situaciones.