El contexto sociocultural es otro de los elementos clave para que la persona se abra a un sexo sin tabúes, sin límite y seguro. Podemos hablar de sociedades ancladas en el pasado, conservadoras pero también de otro tipo de sociedad que exige ser un lobo o una tigresa en la cama, tener unos atributos sexuales exóticos o pertenecer a esa clase social en la que llevarse el gato al agua consiste en tener un fajo de billetes en la cartera.