Quererse a uno mismo para poder querer a los demás. El narcisismo no es malo con límites. Es necesario quererse, es bueno tener objetivos con los que mejorar y valores para poder compartirlos en pareja. La autoestima y la seguridad rompen las barreras de los complejos y mejoran las relaciones sexuales. Recordad, el órgano sexual por excelencia es nuestro cerebro.