Somos los que exteriorizamos y hasta la persona más bella del mundo puede ser repulsiva si exterioriza negatividad. Ocurre lo mismo con el cuerpo. La gordura o delgadez se convierten en ocasiones en el eje principal de las relaciones sexuales mientras que para gustos los colores. Hace unos años por el hecho de tener el culo como Kim Kardashian se tachaba de gorda a una mujer. Ahora los cirujanos hacen su agosto operando panderos.